28 diciembre 2010

Terror en la "Morcillita"

Shhhhhh. La cámara de despresurización hizo un extraño y siseante ruido dentro de la nave, lo que implicaba que quedaba algo de aire en aquel carguero abandonado en el espacio. La misión de aquellos novatos no era la de rescatar a posibles supervivientes, porque la experiencia decía que donde entraban las "ratas" -como llamaban entre estos marines a los genestealers- nunca quedaban supervivientes civiles, y la mayoría de las veces, tampoco marines. 

El sargento acabó su trabajo con el soplete para abrir una entrada donde se había acoplado la nave de asalto -con código de misión C4Luf0- que transportaba al grupo de marines en su primera incursión real. El objetivo: limpiar un carguero de sus infectos habitantes, recuperar los archivos de datos de la nave y sobrevivir. Una pequeña detonación y la puerta flotó lejos de ellos hacia el interior de la nave hasta estrellarse contra un panel de control apagado. Uno a uno fueron entrando por la abertura practicada y comenzaron a cubrir los puntos críticos, aquellos por donde podían colarse los enemigos, una vez en posición los pocos segundos que pasaron hasta que los radares incorporados a las armas detectaron movimiento fueron eternos.

El Hermano Claudio cubría la escotilla abierta cuando, por el rabillo del ojo, detectó algo que se le acercaba a gran velocidad y esquivó en el último momento. La rejilla que cubría uno de los conductos de ventilación había salido despedida en su dirección  y en su lugar había una cabeza babeante con una lengua totalmente desproporcionada. Cuando se volvió para cubrir de nuevo su posición un ser de similar aspecto pero con una cola como un aguijón lo esperaba dispuesto a abalanzarse sobre el. Sus instintos de marine se pusieron en funcionamiento y activo sus servogarras destrozando la "rata" en dos movimientos. Fijó entonces su atención en un pedazo de tela naranja desgarrada que colgaba en las púas que cubrían la espalda del alíen. Un trozo de uniforme de la malograda tripulación donde rezaba el nombre del carguero que poco después sería tumba y lápida de todos ellos: "Morcillita".


Estupendas las dos partidas, a 5 y 6 jugadores -yo sólo había jugado en solitario,a 2 y a 3-, a este pequeño gran juego de uno de los autores mas en forma del panorama ameritrash, Corey Konieczka. Ninguno de los jugadores, salvo yo, había jugado a este juego y probablemente a ninguno similar, así que la primera partida me quedé fuera monitorizando y explicando reglas a medida que jugábamos. Nos divertimos como hacía tiempo: con las pifias en las tiradas de dados, con el avance irremisible de los genestealers y hasta los jugadores comprobaron porqué Death Angel tiene fama de implacable. Los malosos arrasaron en esa primera toma de contacto, pero mientras que en la primera partida casi no se avanzó por la nave, en la segunda llegamos a la localización final y las combinaciones de habilidades entre los jugadores fueron mucho más precisas. Cada uno conocía mejor a su pelotón de marines y eso hizo el juego más fluido y propició que uno de los líderes de progenie mordiese el polvo. Claro que el otro atacó a los dos supervivientes por detrás con 19 criaturas a su mando y no te voy a contar como le dejó los bajos.
Estupenda experiencia que ya hemos quedado en repetir y el juego encajó perfectamente en este grupo de amantes de la ciencia ficción, los videojuegos, los juegos de rol y, sobre todo, las tiradas de dados.

Ya después de cenar saqué las reglas de Famiglia -de Friedemann Friese- para leerlas a ver de que iba aquello. Mientras las leía, y trataba de hacerme una idea de como era la mecánica, Belén cogió las cartas para ver las graciosas ilustraciones y acto seguido me propuso una partida, así que entre los dos estrenamos a los mafiosos personajes de Famiglia y aunque el juego puede parecer simple en un principio, las posibilidades de combinaciones y el devanamiento de sesos en la gestión de la mano me sorprendieron gratamente. Mis primeras impresiones lo hacen un juego fácil de aprender pero difícil de dominar, con su buena interacción entre jugadores y con un tema muy bien puesto. Este lo reseñaré fijo cuando tenga más partidas encima.


LudopÁticoS: Maskleto, Juanjo, Kiko, Dani, Miguel, Ale, Carlos y Belén.
Jugamos a:

Famiglia (1 Partida)

4 comentarios:

Dwellercoc dijo...

Suena bien lo de la partida de Space Hulk; Death Angel, ojalá algún día pueda unirme a vosotros para probarlo.

Maskleto dijo...

jajaja lapsus, lapsus, Dios! ¿a que no me invitas más a tu casa? ¡Arggg seré castigado prohibiéndome comer salsa de aguacate en la próxima Cachupa! Nooooooo.

Arreglado ;D y sorry por la metedura de pata, ya formas parte de la partida. Lol.

Dwellercoc dijo...

jajaja vaya parece que ahora si que recuerdo haber estado en la sesión de juego, incluso haber tomado todo tipo de decisiones erróneas con mis marines :)
Las dos partidas estuvieron muy bien. Tu que has jugado con menos jugadores me podrás decir mejor pero, este juego pinta para ser jugado con muchos jugadores, ¿no?

Maskleto dijo...

Si, en solitario, a dos y a tres está muy bien pero al controlar 3 o 2 equipos de marine cada jugador se pierde un poco. A 5 y 6, cada uno con su equipo individual y con el caos que se arma en la mesa es una experiencia mucho más divertida. Además yo creo que la dificultad del juego aumenta lo que lo hace un reto impresionante.

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