30 julio 2011

iPad: Ghost Stories (Reseña)

Los tiempos están cambiando y se nota en todos los ámbitos, hasta en los juegos de mesa. La tecnología gana terreno y "lo digital" conquista cada rincón de nuestra vida para agilizarla y, según dicen, hacerla más fácil. Venga, en este caso nos lo creeremos porque la conversión es excelente y las sensaciones son casi las mismas que con el tablero desplegado. Perdemos las fantásticas figuras del juego de mesa pero recibimos a cambio unos efectos sonoros de ultratumba y un despliegue instantáneo.

Desde hace tres días está disponible en el App Store de Apple la conversión, exclusiva para iPad, del juego de mesa Ghost Stories de Antoine Bauza. Editado digitalmente también por Repos Production, la misma compañía que lo hace en formato físico. Por supuesto, como buen fan del juego, no tardé en comprarlo al módico precio de 4,99€ y después de cinco o seis partidas (ya he perdido la cuenta) creo que ha sido un dinero bien invertido. En el pasado ya hablé sobre juegos de mesa para iPad, estaban bien, pero les faltaba algo, no daban la sensación de jugar a un juego de mesa y dejé de hablar de ellos, dejé de jugarlos. La diferencia es que esta conversión me tiene alucinado por lo bien que refleja la experiencia de juego, os lo dice alguien que ha jugado mucho a Ghost Stories. Como ejemplo decir que el juego no tiene inteligencia artificial, es sólo una herramienta para jugar a Ghost Stories de la misma forma que lo hacemos cuando abrimos la caja de su homónimo físico. ¿Qué no tienes compañeros de juego?, te toca jugarlo en solitario, olvídate de que la máquina te ayude a defender la pequeña aldea de las huestes de Wu-Feng.

Elección de personajes y nivel de dificultad.
Como digo, la sensación de jugar a Ghost Stories en iPad es muy similar a hacerlo con el juego real, pero ahorrándonos el montaje y la preparación. Por ahora lo he jugado en solitario y a dos jugadores, estupendo en ambos casos, igual de emocionante, el mismo reto. Las tiradas de dados se hacen pulsando un botón, vale, habrá a quien le guste la sensación de tener los dados en la mano y hacerlos rodar, de resto la experiencia es casi igual. Mover al personaje, colocar los fantasmas, usar las losetas de pueblo, asignar los Tao, etc. Todo de forma táctil y muy intuitiva. Evidentemente se pierde la tridimensionalidad de las miniaturas y los taoístas, el cartón, las cartas; se compensa con efectos de sonido para los fantasmas y la velocidad de montaje (como que no hay montaje). Reconozco que me encanta el juego de tablero desplegado en mesa, es espectacular, en la versión digital todo es más pequeño y no se disfruta igual de las magníficas ilustraciones de Pîero, el tamaño de la pantalla es aún una gran limitación, de todos modos si tienes un iPad y te gustan los juegos de mesa creo que es un indispensable. 

Vista de la zona de juego en el transcurso de una partida.
El juego se empieza eligiendo el número de jugadores que seremos en la partida (de 1 a 4 por ahora sólo acepta 1 o 2 jugadores) con la opción de ponerles nombre, podemos seleccionar cualquiera de los cuatro colores disponibles, taoístas con diferentes poderes cada uno y también la dificultad en la que queremos jugar entre cuatro niveles posibles. Una vez hecho esto podremos situar los tableros de los jugadores a nuestro gusto, según estemos sentados en la mesa, elegir el poder con el que queremos juegue cada taoísta -cada uno tiene dos poderes posibles- y reordenar las losetas de pueblo si la disposición aleatoria no nos convence. Comienza la partida.

La pantalla principal y donde transcurre la acción la mayor parte del tiempo nos muestra, en vista cenital, el tablero de juego compuesto por las nueve losetas de pueblo y rodeado por los tableros de los jugadores donde se situarán los fantasmas que atacan la aldea, las fichas de tao, qi y ying-yang que posea cada jugador. A la izquierda de la pantalla tenemos el mazo de fantasmas, los tao y los qi que quedan disponibles en la reserva general. Un detalle muy de agradecer es que el mazo de fantasmas indica el número de cartas hasta Wu Feng y el número de cartas hasta terminar el mazo. Así sabremos de un vistazo cuanto nos queda para verle la cara al malo maloso.

Pantalla de combate, en este caso en una esquina donde luchamos contra dos fantasmas.

Repito, se juega exactamente igual que en el juego de tablero pero tocando la pantalla en lugar de moviendo las piezas. Como ayuda, en todo momento el juego nos resalta cuales son las opciones posibles pero no os confundáis, el juego no va a ayudarnos a matar a Wu Feng, a lo que me refiero es que, por ejemplo, cuando tenemos que robar un fantasma resalta el mazo de estos, cuando tenemos que coger un tao nos marca la reserva general, etc., lo que digo, un control muy intuitivo para los que hemos jugado al juego y precisamente esa es una de las cosas a tener en cuenta y una de las mayores pegas que le veo. Este no es un juego para jugadores casuales, no es para aquellos que quieren jugar una partida de 10 minutos. El manual de juego es tan largo como el de la versión física, es casi el mismo adaptado a las singularidades del la versión digital, por lo que si no sabes jugar vas a tener que aprender como a cualquier juego de mesa. Hay muchos iconos, posibilidades y pequeñas reglas por lo que no vale arrancarlo y dedicarse a apretar botones hasta que das con la fórmula, si haces eso probablemente no te enteres de absolutamente nada y Wu Feng te deje el trasero como la boca de un túnel. En cambio si ya sabes jugar el entorno es tan intuitivo que te haces con los mandos en un momento. Algunas de las fichas son un poco pequeñas y puede costar pulsarlas si tienes los dedos muy torpones, no es mi caso pero puede pasar porque está todo concentrado en un área muy reducida.

Siempre que hay un combate el juego se traslada a una pantalla donde podremos seleccionar a que fantasma asignaremos cada dado y que fichas de tao usaremos con un sistema drag&drop muy rápido de usar. Es impresionante como están implementadas todas las habilidades de los fantasmas, las losetas y los poderes de los taoístas. Funciona de maravilla y, en caso de equivocarnos, el juego cuenta con un botón Deshacer que sólo podemos usar antes del combate, es decir que no nos va a salvar el culete cuando la diosa fortuna no se alíe con nuestra tirada de dados, haber llevado taos majete. Otra cosa que me ha sorprendido es como el juego respeta absolutamente cuando se pueden usar los poderes de los taoistas (el timming que dicen), cosa que en las partidas físicas a veces no se cumple a rajatabla, gracias a estas partidas ya tengo grabado cuando se puede usar cada cosa, mira tu, a la vejez viruela.Un detalle que espero mejoren en alguna actualización es que no hay pila de descarte como tal y no podemos ver que fantasmas han sido ya eliminados.

Una vez acaba la partida el programa nos da todo tipo de estadísticas de como ha ido y nos calcula la puntuación final para ver que tan bien, o mal, lo hemos hecho. Estas puntuaciones se guardan en un registro donde podemos ver cuando, quienes y cuanta puntuación logramos.

Con el software siempre hay que tener un ojo puesto en los errores y la estabilidad del programa en cuestión, en este caso no tengo queja, por ahora no me he encontrado con cuelgues, errores o cosas extrañas. Advierto que el juego está en inglés y francés, es independiente del idioma pero el manual y las ayudas de juego están en esas lenguas.

Dirección en el App Store:



Me gusta y puede gustarte: conversión muy fiel, mismo diseño gráfico que el de mesa, sonidos fantasmales, sensación de jugar a un juego de tablero, arrancar y jugar, el precio. 

No me gusta o puede no gustarte: no se disfruta igual de las ilustraciones, no poder ver los fantasmas ya eliminados, no hay música, algunas piezas son un poco pequeñas. 

Señoras y señores creo que he dado con el que será juego del verano en formato digital para los LudopÁticoS. Poner el iPad sobre la mesa de un bar con unas cervecitas y unos camarones junto a la playa para echar una partida de Ghost Stories puede ser una experiencia lúdica difícil de igualar.


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