14 diciembre 2010

Ricochet Robots (Reseña)

El almacén a oscuras daba sensación de orden, control y absoluta eficiencia de los que allí trabajaban. Hacía horas que no se recibía ningún pedido pero sabían que cuando comenzase la cadena de solicitudes habría mucho trabajo por hacer y era esa la razón por la que siempre estaban dispuestos aún cuando pareciese que estaban dormidos, nada más lejos de la realidad. Un traqueteo repentino, una luz, luego otra y así sucesivamente hasta que un panel con miles de luces de colores formó la imagen de un planeta verde con anillos a su alrededor. Cualquiera que lo viese diría que era Saturno, pero claro, eso sería cualquiera que no trabajase allí, porque  para los operarios era  el código clave de uno de los artículos que almacenaban en aquel extenso almacén. Al instante una veintena de focos de luz cegadora iluminaron hasta el último rincón de la zona de almacenaje y con una sucesión de "bips" y "blops" cuatro figuras se destacaron. 

Ricochet Robots es una verdadera genialidad del mítico diseñador Alex Randolph. El juego hizo su primera aparición allá por el año 1999 y desde entonces ha tenido tres versiones diferentes dependiendo del editor. Recientemente ha sido seleccionado como candidato a mejor juego del año en el 1er Concurso InterBlogs.

Los componentes no son demasiados: cuatro tablero cuadrados reversibles que muestran una trama cuadriculada con diferentes objetivos impresos, cuatro robots de colores -azul, amarillo, verde y rojo-, un reloj de arena de aproximadamente un minuto de tiempo, 17 fichas de objetivo y 4 fichas de posición inicial de los mismos cuatro colores que los robots. Aquellos de cartón son de buena calidad, buen acabado y se destroquelan fácilmente. Los robots son de plástico muy resistentes y tienen un gran acabado, simple pero funcional. Digamos que el conjunto es correcto sin destacar su grafismo pero sin desmerecerlo.

La mecánica a mi me parece genial y esa es una de las cosas que más me sorprendieron del juego, como esa simplicidad albergaba en su interior un verdadero quemacocos. El juego nos pone al control de un almacén donde trabajan cuatro robots encargados cada uno de ellos de localizar ciertos tipos de mercancías según su color. Los robots tienen libertad de movimiento -siempre recto, nunca en diagonal- pero tienen un pequeño problema, no tienen frenos. Así que cuando se ponen en marcha en cierta dirección sólo pararán al encontrar en su camino una pared  u otro robot que frene su loca carrera.

Al inicio de una partida se disponen las cuatro piezas que conforman el tablero para formar un cuadrado -hay 96 posibles combinaciones- y se reparten los cuatro robots aleatoriamente sobre el mismo. Se mezclan las fichas de objetivo -los encargos que irán entrando al almacén y que sólo pueden ser resueltos por un robot de un color determinado- y se levanta una de ellas, situándola en el centro del tablero. A partir de ese momento todos los jugadores simultáneamente han de pensar un camino para llevar al robot del color que figura en la ficha de objetivo hasta su destino moviendo tanto al robot en cuestión como ayudándose con los demás robots si lo considera necesario. Se contará como un movimiento cada vez que elijamos un robot y lo pongamos en marcha en cierta dirección -recordemos que siempre en línea recta- hasta que se pare, una vez parado podemos volverlo a mover en otra dirección o mover otro robot, pero eso contará como un nuevo movimiento. Es muy importante recordar que los robots sólo se detendrán en una pared -tanto las del borde del tablero como as que están repartidas por el mismo- o cuando chocan con otro robot.

Una vez un jugador o una jugadora tenga un posible camino en mente dice el numero de movimientos en el que lo ha logrado y activa el reloj de arena. A partir de ese momento ese mismo jugador/a o cualquier otro tiene un minuto de tiempo para rebajar la cifra y conseguir un camino mejor. Quien tenga el camino mínimo cuando se acabe el tiempo conseguirá la ficha de objetivo. Este proceso de revelar una ficha de objetivo y buscar el mejor camino posible se repite y al final del juego quien posea más de estas fichas será el que gane.

¿Cuántos movimientos necesita el robot verde para llegar a su objetivo?
Yo lo veo en 8 movimientos, ¿y tu?.
Las últimas ediciones de Ricochet Robots incluyen un quinto robot de color plata que hace las veces de comodín. Es un robot que no tiene objetivos por si mismo pero puede ayudar a frenar a los demás robots en su camino si es necesario. Creo que con esta variante el juego se hace un poco más sencillo, así que normalmente no la incluyo en nuestras partidas.

Siempre me gusta indicar el precio de los juegos y muchas veces valoro lo más objetivamente posible, tanto positiva como negativamente, si un juego vale lo que cuesta. El caso de Ricochet Robots es muy curioso porque desde que conocí el juego me pareció que para el contenido de la caja -cuatro tableros, cinco robots y unas fichas de cartón- era un poco caro 22,95€. Tonto de mi, creo que hoy por hoy es de los juegos  de nuestra colección más baratos en relación precio/número de partidas. Os aseguro que para las horas de diversión, y lo fácil que ve mesa, que tiene Ricochet Robots, su precio es una auténtica regalía tropical. Si te apetece  tenerlo puedes comprarlo aquí, yo lo recomiendo encarecidamente.

Me gusta y puede gustarte: para mi el juego es una genialidad, pero si tengo que especificar un poco más diría: sencillo de explicar, muy original, la mecánica, para jugones y no jugones, adictivo como pocos, de uno a infinitos jugadores,

No me gusta o puede no gustarte: a mi me encanta, pero reconozco que si no te va lo de pensar, este no es tu juego. Además es un juego que si no tienes un poco de visión espacial sufres al principio, lo mejor es que esta habilidad se va ganando a medida que juegas.

8 comentarios:

nh.adira dijo...

Gracias por la reseña Maskleto. Lo has explicado muy bien.

A nosotros nos encanta este juego. Quizás el único inconveniente que tiene es que hay que tener cuidado cuando se mezclan jugadores de distintos niveles, porque los que tienen experiencia suelen dar palizas a los que acaban de comenzar.

Aunque siempre se puede practicar, aunque sea online (http://www.ricochetrobots.com/RR.html).

Un abrazo.

JBerges dijo...

Gracias por la reseña, el juego me gusta mucho aunque tiene el inconveniente que es muy importante tener "capacidad" para jugar. Hay gente que se le da demasiado bien y arrasa ...

Maskleto dijo...

Tenéis razón pero lo mejor para paliar esa posible diferencia entre jugadores es regalar el juego a los menos entrenados para que practiquen como locos en casa :D. Porque yo creo que con práctica hasta el más incapaz logra llegar al nivel.

Además estamos en fechas propicias, aunque cualquier momento es bueno para regalar un juego de mesa.

De cualquier modo hay variantes para equilibrar el juego que he leído en la BGG, una de ellas es ponerle un handicap de -1 ó -2 a los "cracks". Es decir que un jugador dice 10 movimientos el "crack" tendría que averiguarlo en 8 (handicap -2) para igualar.

Otra variante equilibradora es la que publiqué hace unos días ¡Tienes un Minuto! aquí: http://www.ludopaticos.es/2010/12/tienes-un-minuto-variante-ricochet.html

Saludetes y gracias por leernos :).

noa velasco dijo...

8!!?? o_O!!! Me tienes intrigado, yo no veo menos de 11 >.<

noa velasco dijo...

Bueno, vi 9, pero ya XD

Maskleto dijo...

Una pista para encontrarlo en 8. Rojo, Amarillo y Verde ;). Ahí está escondido para que lo descubras.

Feliz Navidad.

Noa dijo...

Lo vi! :D Madre mía, y eso que me has dado pistas, he tardado un buen rato

Maskleto dijo...

Si no te lo has comprado aún no lo dudes, es un pedazo de juego. Si ya te lo compraste, felicidades , es un juego que me parece indispensable en cualquier colección.

Publicar un comentario en la entrada