Te aseguro que no se han vuelto locos. Si ves que tus amigos hacen gestos extraños, ponen caras raras, suenan palmas como una letanía acompasada, se tronchan de risa de repente repito, no se han vuelto locos, lo más probable es que estén jugando a Ritmo y Bola. Así que no trates de hacerlos entrar en razón y únete al grupo porque la diversión está más que asegurada.
Ritmo y Bola es un party game diseñado por Gabriel Ecoutin contenido en una caja minúscula que es inversamente proporcional al disparate que se produce al jugar. Dentro de esa cajita nos encontramos un nutrido grupo de tarjetas cuadradas. En la caja hay cero aire, lo que está muy bien, además es de metal lo que nos asegura una buena durabilidad. Uno de los primeros problemas es que el tamaño de esas tarjetas nada tiene que ver con el de las cartas, por lo que no podremos usar las fundas que se comercializan para estas. Así que si no quieres que se deterioren, cosa muy fácil dado que es un party game que suele jugarse rodeado de bebidas y snacks, sólo queda la opción de plastificarlas. El juego no hubiese perdido nada si en lugar de esas cartas cuadradas se hubiese utilizado el tamaño estándar de Magic, por ejemplo, y hubiese ganado mucho en durabilidad. Las instrucciones están contenidas en cuatro de estas tarjetas, incluyen ejemplos de juego, reglas avanzadas y todo lo necesario para aprender a jugar en un periquete. El resto de las tarjetas lo componen dos grupos de cartas: por una parte las cartas de gestos que harán los jugadores y por otro diez cartas de bola que irán siendo entregadas a aquellos jugadores que se equivoquen durante la partida.
