Los premios siempre son una buena forma de promoción, ya no sólo para el ganador y los finalistas sino también para el sector al que afecta dicho premio. De la misma manera que los premios cinematográficos aportan beneficios no sólo a la película que los gana sino a toda la industria del cine, los premios a juegos de mesa favorecen a la la industria de este tipo de ocio. Esta labor de promoción y prestigio que dan los premios es una de las principales motivaciones de las iniciativas de "juego del año" en los diferentes países. Las que expongo aquí son una pequeña muestra -me dejo muchos, pero el espacio es limitado- de un movimiento que se da hoy por hoy en casi todos los países europeos.