Dos juegos de nombre similar, en el mismo universo, con los mismos protagonistas, con dados y tan diferentes como la noche y el día. Cosas de la explotación de licencias que nos trae a nuestras mesas productos dispares que evocan sensaciones diferentes. No me parece mal mientras cumplan con cierto nivel de calidad y coherencia con el universo donde se desarrollan porque ya estoy un poco cansado de las compañías sacacuartos con productos de calidad y/o gusto más que dudoso.
